
PENNE ALL’ARRABBIATA
En Roma, la Arrabbiata no se discute. Es una de esas recetas que nacen de la despensa, de lo cotidiano, y que precisamente por eso se mantienen intactas con el paso del tiempo. No busca impresionar ni reinventarse. Solo necesita buenos ingredientes y un gesto claro: ese punto picante que despierta el plato y le da carácter.
Su nombre lo dice todo. Arrabbiata significa “enfadada”, y hace referencia directa a la guindilla, ese picante que “enciende” la salsa y le da personalidad. No es un picante agresivo, sino uno que se siente, que aparece poco a poco y que transforma una base sencilla en algo mucho más expresivo.
Aquí no hay excesos ni añadidos innecesarios. Solo tomate, ajo y guindilla. Y sin embargo, cuando está bien hecha, no le falta absolutamente nada.
¿Por qué esta receta de Penne all´arrabiata funciona?
- Combina pocos ingredientes con mucho impacto de sabor (tomate, ajo, picante)
- Es una receta tradicional, reconocida y fácil de replicar
- El picante es ajustable, lo que la hace adaptable a distintos perfiles
- El tomate concentra su sabor al cocinarse, creando una salsa intensa sin complicación
- Ideal para el día a día: rápida, económica y siempre efectiva
Por Hiperalia - Publicado el 26 de abril de 2026
Ingredientes
Preparación
Consejos
Información extra
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PREGUNTAS FRECUENTES
¿Es obligatorio usar queso?
¿Se puede hacer con pasta integral?
¿Se puede preparar con antelación?
¿Y si quiero una versión más contundente?
¿Panceta o guanciale?
¿Debe ser muy picante?

PENNE ALL’ARRABBIATA
En Roma, la Arrabbiata no se discute. Es una de esas recetas que nacen de la despensa, de lo cotidiano, y que precisamente por eso se mantienen intactas con el paso del tiempo. No busca impresionar ni reinventarse. Solo necesita buenos ingredientes y un gesto claro: ese punto picante que despierta el plato y le da carácter.
Su nombre lo dice todo. Arrabbiata significa “enfadada”, y hace referencia directa a la guindilla, ese picante que “enciende” la salsa y le da personalidad. No es un picante agresivo, sino uno que se siente, que aparece poco a poco y que transforma una base sencilla en algo mucho más expresivo.
Aquí no hay excesos ni añadidos innecesarios. Solo tomate, ajo y guindilla. Y sin embargo, cuando está bien hecha, no le falta absolutamente nada.
¿Por qué esta receta de Penne all´arrabiata funciona?
- Combina pocos ingredientes con mucho impacto de sabor (tomate, ajo, picante)
- Es una receta tradicional, reconocida y fácil de replicar
- El picante es ajustable, lo que la hace adaptable a distintos perfiles
- El tomate concentra su sabor al cocinarse, creando una salsa intensa sin complicación
- Ideal para el día a día: rápida, económica y siempre efectiva
Ingredientes
- 500g Penne rigate De Cecco Nº41
- - Alternativa: Penne integrale De Cecco
- 480g Tomate en conserva Mutti Polpa
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta de cayena molida
- Sal
- Albahaca fresca (opcional)
- Queso pecorino romano o parmesano (opcional)
Autor
Por Hiperalia - Publicado el 26 de abril de 2026
Preparación
En una sartén amplia, añade un buen chorro de aceite de oliva y sofríe los ajos ligeramente aplastados. El objetivo es aromatizar el aceite, no dorarlos en exceso.
Incorpora el tomate en conserva y cocina a fuego medio durante unos 10–15 minutos, dejando que se concentre y pierda acidez.
Añade la cayena al gusto y una pizca de sal. Ajusta poco a poco hasta encontrar el equilibrio.
Cuece la pasta en abundante agua con sal hasta que esté al dente.
Escurre la pasta y añádela directamente a la sartén con la salsa. Mezcla bien para que cada penne se impregne.
Fuera del fuego, añade albahaca fresca si deseas y termina con queso rallado.
Consejos
- La Arrabbiata es una receta sencilla, pero no por ello descuidada. De hecho, en su simplicidad está toda su exigencia. Aquí cada ingrediente cuenta y no hay margen para esconder errores. El aceite de oliva, por ejemplo, no actúa solo como base, sino como parte activa del sabor final. Elegir uno de calidad marca una diferencia que se nota en cada bocado.
- El picante merece una mención aparte. No se trata de hacer un plato agresivo, sino de darle ese punto que activa el conjunto. La cayena debe acompañar, no dominar. Es preferible añadirla poco a poco, probando, hasta encontrar ese equilibrio que hace que el plato “pida otro tenedor”.
- Y luego está el gesto final, el que muchas veces pasa desapercibido: terminar la pasta dentro de la salsa. Ese último minuto en la sartén no es un detalle técnico, es lo que permite que la pasta deje de ser un acompañamiento y pase a formar parte del plato.
Información extra
La Arrabbiata es un ejemplo claro de cómo funciona la cocina italiana: pocos ingredientes, bien tratados, y una ejecución sin artificios. Es una receta que no necesita reinterpretaciones para seguir siendo vigente. De hecho, su fuerza está precisamente en mantenerse fiel a su origen.
En este tipo de platos, el tomate no es un ingrediente más, es el eje sobre el que gira todo. Por eso, trabajar con un tomate de calidad no es un detalle menor, es prácticamente la base del resultado. Cuando el producto es bueno, la receta fluye sola y no necesita correcciones.
Dicho esto, la cocina italiana también entiende el ritmo real del día a día. No todo es tiempo y paciencia; también hay espacio para soluciones inteligentes. Si buscas una versión más rápida, puedes optar por una passata, que al estar ya triturada ofrece una textura más fina y reduce el tiempo de cocción sin perder esencia.
Una opción como Passata de tomate Vitale te permite tener la salsa lista en menos tiempo, manteniendo un perfil limpio y equilibrado. Si prefieres una alternativa ecológica, la polpa de tomate bio de Alce Nero es otra forma de trabajar la base con un enfoque más natural y respetuoso con el producto.






