
PIZZA MARGHERITA (RECETA AUTÉNTICA Y FÁCIL)
La pizza margherita es un ejercicio de equilibrio: una buena masa, un tomate bien tratado y un queso que acompañe sin dominar. En esta receta el foco está en la base —la masa—, pero también en cómo trabajar correctamente ingredientes como el tomate en pulpa o la mozzarella, que marcan la diferencia entre una pizza correcta y una que realmente recuerda a Italia.
La pizza margherita es la esencia de la cocina italiana: pocos ingredientes, bien elegidos y bien tratados.
¿Por qué esta receta de Pizza Margherita funciona?
- Se centra en la masa, que es la clave real de la pizza.
- Ingredientes simples y accesibles
- Técnica fácil de replicar
- Adaptada a horno doméstico
- Resultado ligero, aireado y equilibrado
- Base perfecta para cualquier pizza
Por Hiperalia - Publicado el 28 de abril de 2026
Ingredientes
Preparación
Consejos
Información extra
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PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuál es la mejor forma de hacer pizza margherita en casa?
¿Se puede hacer sin mozzarella?
¿Qué tipo de tomate es mejor?
¿Cómo conseguir una masa más crujiente?
¿Se puede hacer pizza sin horno?

PIZZA MARGHERITA (RECETA AUTÉNTICA Y FÁCIL)
La pizza margherita es un ejercicio de equilibrio: una buena masa, un tomate bien tratado y un queso que acompañe sin dominar. En esta receta el foco está en la base —la masa—, pero también en cómo trabajar correctamente ingredientes como el tomate en pulpa o la mozzarella, que marcan la diferencia entre una pizza correcta y una que realmente recuerda a Italia.
La pizza margherita es la esencia de la cocina italiana: pocos ingredientes, bien elegidos y bien tratados.
¿Por qué esta receta de Pizza Margherita funciona?
- Se centra en la masa, que es la clave real de la pizza.
- Ingredientes simples y accesibles
- Técnica fácil de replicar
- Adaptada a horno doméstico
- Resultado ligero, aireado y equilibrado
- Base perfecta para cualquier pizza
Ingredientes
Para la masa:
- 1 kg de harina caputo “Nuvola”
- 680 ml de agua
- 20 g de sal
- 5 g de levadura seca (o 15 g fresca)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
Para la pizza:
- Tomate para pizza en pulpa
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Orégano
- Mozzarella (mejor si es fior di latte)
- Albahaca fresca (Opcional)
Autor
Por Hiperalia - Publicado el 28 de abril de 2026
Preparación
Para la masa
Empieza mezclando el agua con la levadura hasta que se disuelva. Añade la harina poco a poco y, cuando la masa empiece a formarse, incorpora la sal y el aceite.
Amasa durante unos 8–10 minutos hasta conseguir una masa suave, elástica y ligeramente húmeda. Es normal que sea algo pegajosa: esa hidratación es la que permitirá una pizza más aireada.
Deja reposar en un bol tapado durante 1–2 horas, hasta que duplique su tamaño.
Divide en 4–5 bolas y deja reposar 15–20 minutos más.
Preparar el tomate (clave en esta receta)
El tomate en pulpa, no es una salsa lista: contiene tomate entero o en trozos grandes.
Antes de usarlo:
- Tritura ligeramente con la mano o un tenedor
- Ajusta la textura dejando pequeños trozos (no lo hagas puré)
- Añade una pizca de sal y un chorrito de aceite
Este paso es clave para mantener cierta textura aporta naturalidad y evita una base demasiado líquida.
Importante para el éxito de la receta: si el tomate tiene exceso de agua, puedes escurrir ligeramente una parte.
En el caso de que quieras optar por una vía más sencilla puedes utilizar una salsa de tomate como la passata di pomodoro o el tomate datterino. En cambio si quieres una versión BIO puedes utilizar la passata de Alce Nero. Eso si, si quieres sorprender a todos prueba la salsa de tomate cherry amarillo de Mutti. Sin lugar a duda, no dejará a nadie indiferente.
Estirar y montar la pizza
Estira la masa con las manos desde el centro hacia fuera, dejando un borde más grueso.
Añade 2–3 cucharadas de tomate en el centro y extiéndelo suavemente sin cubrir los bordes.
Incorpora un chorrito de aceite y un toque de orégano.
Añadir el queso
Aquí está uno de los errores más comunes: no todas las mozzarellas funcionan igual.
Si usas mozzarella muy húmeda (tipo fresca en bola), puede soltar demasiada agua y arruinar la pizza.
Recomendación:
- Usar mozzarella tipo fior di latte.
- O escurrir y secar bien la mozzarella antes de añadirla.
Añádela en pequeñas cantidades y bien distribuida.
5. Horneado
Hornea a máxima temperatura hasta que:
- Los bordes estén inflados
- La base dorada
- El tomate ligeramente concentrado
Finaliza con un hilo de aceite de oliva y unas hojas de albahaca.
Consejos
- La clave de una buena Pizza Margherita está en la simplicidad. Es fácil caer en la tentación de añadir ingredientes, pero aquí menos es más. Cada elemento debe tener su espacio.
- El horno juega un papel fundamental. Cuanto más caliente esté, mejor será el resultado. Si puedes precalentarlo bien, conseguirás una base más crujiente y ligera.
- Y un detalle importante: no sobrecargues la pizza. Una base ligera permite que el tomate y el aceite destaquen, que es donde está realmente el sabor.
Información extra
La pizza margherita nació en Nápoles y es uno de los símbolos más reconocibles de Italia. Representa la bandera italiana con sus colores: rojo (tomate), blanco (mozzarella) y verde (albahaca, opcional).
Hoy en día existen muchas versiones, pero la base sigue siendo la misma: sencillez y equilibrio. También puedes adaptarla fácilmente según lo que tengas en casa, manteniendo siempre su esencia convirtiendo esta receta en la base de todas tus pizzas.





